viernes, 22 de mayo de 2009

“... ¡Más alto! ¡Más alto! ¡Más alto! ¡Más alto!...”

“... ¡Más alto! ¡Más alto! ¡Más alto! ¡Más alto!...” creo que han sido las palabras que más he repetido en mi infancia. ¿Quien no ha dicho eso al montar en un columpio? La ilusión de cualquiera que puede disfrutar de un “péndulo” que se traslada en el espacio

Siempre con el viento soplando la cara del que se balancea. Entre el suelo y la tierra, casi volando hacia las nubes, hacia los pájaros, hacia el sol, la luna, hacia ese mundo de los sueños, de los sentimientos y de mucho más.

Hay muchos cuentos e historias que hablan sobre columpios. También son muchas las simbologías que puede recoger un columpio, algo tan sencillo como una superficie colgada mediante unas cadenas o cuerdas a algún soporte, como un árbol un tubo metálico, de madera, etc. En la cual se puede sentar o agarrar una persona, o varias, y mediante la fuerza de las piernas del mismo que se encuentra subido a él o por alguna persona que se encuentra en el suelo, se da el tan esperado balanceo.

Por tanto creo que se trata de un objeto sencillo que es cercano a casi toda la humanidad, que recoge muchas experiencias y merece ser obsequiada con un reconocimiento.

Se trata también de una oportunidad para la reflexión en torno al espacio y el lugar que representa la persona receptora, y su integración en el espacio creado a partir de la relación que surge entre el espacio, la persona, el movimiento y el mismo objeto, el columpio.


La idea principal surgió mediante la experiencia personal que tuve con los columpios en mi infancia y durante toda mi vida, ya que el placer de balancearte en un columpio nunca se agota. Así como la experiencia personal, que ha sido crucial para la idea principal del proyecto, toda la simbología que puede tener este objeto tan extendido en todo el mundo.

Lo he entendido como un símbolo entre el cielo y la tierra, muchas veces como una ilusión por alcanzar otro nivel, que no se todavía cual es, pero estoy segura de que hay alguna razón por la que los columpios se me hacen tan atractivos.
También, se me plantea la paradoja de sentirnos libres al sentarnos entre dos cadenas y agarrados a ellas intentar ser algo así como los dueños del mundo y surcar los cielos, cuanto más alto mejor. Pero al mismo tiempo, es interesante situar el columpio en el espacio, ya que al estar colgado, no esta en tierra firme, esta en el aire, suspendido, ni en un lado ni en otro, ni delante ni detrás.
Para ver el video:
Maria Altuna Lizarraga

lunes, 9 de marzo de 2009

AUTORES DE REFERENCIA

Dentro de loa autores que hemos tenido como referencia, hay que subrayar que son todas mujeres:



Martha Rosler:

http://www.youtube.com/watch?v=DYxHqUZXdgw
http://www.youtube.com/watch?v=3zSA9Rm2PZA&feature=related


"La calle"- decidimos que la manera en la que nos presenta esta obra, es muy interesante, por lo que deberiamos ir documentando el cambio de las huellas a lo largo de un tiempo






Regina Jose Galindo:

"Quien puede borrar las huellas" Guatemala citi 2003

http://www.youtube.com/watch?v=D46p71QdCTc
http://www.youtube.com/watch?v=zGsSLU-aUY0&NR=1




Marina Abramovic

http://www.youtube.com/watch?v=pno1gCrbeVk
http://www.youtube.com/watch?v=h9-HVwEbdCo&feature=related



Carolina Andretti



DEFINICIÓN

Huella:
Sustantivo femenino

Señal que deja el pie en la tierra que pisa.

Huella dactilar o huella digital: impresión visible o moldeada que produce el contacto de las
crestas papilares.

(Astronomía) Zona de cobertura que dejan los
satélites geoestacionarios.

Huella ecológica: Cantidad de territorio necesario para proporcionar los recursos consumidos, directa o indirectamente, por una persona o un grupo de personas.

Huella filogenética: Representación gráfica de determinadas secuencias del
genoma que funcionan como un código de barras de la identidad de un individuo.

Huella genética: Técnica para
distinguir entre individuos de la misma especie usando sólo muestras de su ADN.

Baile argentino de principios del siglo XX.

Rastro que deja una parte del cuerpo en una superficie.


A partir de diversas noticias, pero centrándonos en la matanza de Gaza, hemos decidido trabajar en torno a la memoria.

Son muchos los monumentos creados a partir de los conflictos de los últimos siglos, se podría ver por ejemplo, El Muro de la Paz que se encuentra en Paris, en recuerdo a los muertos en la Guerra Mundial.


A medida que iban surgiendo las ideas, decidimos centrarnos en la memoria como idea principal, y la memoria, la presencia que queda en los lugares y no lugares, tema al que ya se hizo referencia en anteriores proyectos. También se pretende trabajar desde el colectivo, con la misma apariencia de “cerdos” (con las mascaras) para hacer referencia a los peces gordos que se reparten el pastel (que tiene como ingrediente principal la riqueza social), que no se reparte por igual a todas las personas.

Para trabajar con la idea de memoria, decidimos utilizar las huellas, los perfiles, la presencia de las personas. En cuanto al espacio en el que se trabajará, se decidió seguir en el espacio intervenido con anterioridad.

La idea sería utilizar una especie de huellas con motivos arabescos, para hacer referencia a las personas olvidadas de la época en que Granada era una ciudad árabe, y el embalse de agua que se sitúa debajo del parque en que se actuó anteriormente todavía estaba funcionando activamente.

En cuanto al material a utilizar para hacer las huellas, se podrían hacer de escayola, o mejor de cemento, para que sean más resistentes al peso, ya que la idea seria, colocarnos cada uno a modo de zuecos, unos moldes que al pisar hiciesen una huella con símbolos arabescos tallados.

Se pretende trabajar en el mismo espacio, a modo de performance, sin dejar huellas materiales, sino el único hecho de dejar las huellas como tal, sin provocar ningún impacto a priori en el espacio. Las huellas que poco a poco irán desapareciendo del suelo, por la metereología, como la misma memoria del lugar en el que fueron registradas en su momento.


La idea sería no tanto la reflexión suscitada a partir de lo que ocurrió, ocurre y sigue desgraciadamente ocurriendo tanto en Gaza como en tantos otras partes del planeta, y aunque ahora mismo sea el holocausto de Gaza el que más fresco este en nuestras memorias, no se pueden dejar de lado los demás genocidios.

Por ello, hemos decidido en vez de tratar sobre lo que ocurre, reflexionar sobre un tema bastante recurrido últimamente, como el de la memoria histórica y la huella que las personas dejan en el espacio en el que han estado.

lunes, 2 de marzo de 2009

SIGUE EL CAMINO


Algunos meses después de la creación del colectivo Ensuciarte, a partir de la acción realizada en un espacio que nos pareció interesante para manifestar las diferentes inquietudes surgidas en torno a los no lugares y espacios olvidados.
La acción realizada fue documentada mediante videos y fotos recopiladas en anteriores archivos que se pueden leer también desde el blog. Así mismo, y en particular con relación al trabajo individual que trato sobre la huella material que dejamos a lo largo de nuestra vida.

El tiempo por tanto es vital en la obra, por lo que he tratado de documentarme mediante fotos en diferentes días a lo largo de estas semanas.
Se ha podido observar que el cambio paulatino de la obra realizada a partir de la basura recogida ha sido muy notable. Las razones para el cambio han sido dentro de la meteorología: la lluvia, el viento, el frió, la humedad, etc. son factores muy importantes en el cambio, que también es importante para entender mejor los diferentes conceptos a los que se hizo referencia al analizar el proyecto.

Por mi parte, decir, que en la medida de lo posible, espero seguir subiendo y viendo los diferentes cambios o modificaciones que sufra la obra, y mostrando las fotos recogidas a modo de documentación in situ.




Maria Altuna Lizarraga